Enfoque
Willy es un pastor guatemalteco de “Comisión a las Americas de Guatemala” actualmente sirve a tiempo completo guiando y formando espiritual y teológicamente a su congregación. también es supervisor de seis iglesias en una de las áreas metropolitanas, forma parte como vicepresidente de la junta directiva de la institución. Su caminar en la fe lo llevó a prepararse con un Bachillerato en Teología en el seminario de su institución y, posteriormente, a estudiar la licenciatura en “Teología Sistemática” en la Universidad Mariano Gálvez. Con el enfoque de fortalecer a todas las iglesias de Comisión a las Américas y dar vida a nuevos ministerios emergentes en todo el país.
Jornada
Su historia con el servicio comenzó desde muy joven, cuando entre los 14 y los 23 años formaba parde del ministerio de alabanza en su iglesia local con un teclado y un corazón dispuesto. Con el tiempo, ese amor por la iglesia se convirtió en un llamado pastoral de diez años y en una pasión por enseñar a nuevos obreros en el seminario.
Además de pastorear el corazón de las personas, Dios le ha dado a Willy la oportunidad de trabajar con sus manos en la construcción y mejora de templos durante los últimos cuatro años. Para él, levantar paredes de un templo no es solo hacer un edificio, sino construir un refugio seguro donde los niños y las familias de las comunidades encuentren paz.
Hoy, junto a Global One80, el llamado de Willy se extiende a nivel nacional para abrazar a todas las iglesias de Comisión a las Américas y los nuevos ministerios que van naciendo. Su día a día consiste en caminar al lado de pastores locales, animándolos, dándoles herramientas y apoyándolos para que sus comunidades florezcan.
Este viaje no lo hace solo; lo vive junto a su esposa, Loidy De la cruz. Loidy De la Cruz nació en la Ciudad de Guatemala y creció en una familia de misioneros dedicada a la plantación de iglesias. Su primera experiencia en la obra del Señor ocurrió cuando se trasladó con su familia a Belice para fundar una iglesia en Orange Walk Town.
Después de tres años en Belice, sus padres decidieron regresar a Guatemala. Allí enfocaron sus esfuerzos en la plantación de iglesias en la Zona 18 de la capital, una región conocida por sus altos niveles de delincuencia y la presencia de maras.
Junto con sus hermanas y sus padres, Loidy comenzó a servir a niños en situación de vulnerabilidad en las comunidades donde sus padres estaban estableciendo nuevas iglesias.
La estrategia de la familia era sencilla, pero efectiva: desarrollaron un programa infantil que les permitía evangelizar a los niños y, a través de ellos, alcanzar también a sus padres.
A lo largo de su vida, Loidy se ha dedicado a servir al Señor con profunda pasión y amor. Desde muy joven sintió el llamado a esta vocación.
Y ahora junto a su esposo sirve en los diferentes ministerios de la iglesia y también es de gran ayuda a Willy en atender a los grupos misioneros que llegan a servir en Guatemala. Sus hijos, Génesis y Rubén, completan este equipo familiar, creciendo entre bancas de iglesia y sirviendo con alegría a los más pequeños.
Desde el norte de la Ciudad de Guatemala, la familia Méndez coordina cada proyecto y visita a las iglesias con una visión muy clara. Su mayor deseo es empoderar a los líderes locales con la Palabra de Dios y ver comunidades enteras transformadas por el amor y el Evangelio de Jesús.



















