Enfoque
Andrea sirve actualmente como misionera entre la comunidad sorda en México, enfocándose en hacer accesible el evangelio en Lengua de Señas Mexicana y en la formación de discípulos sordos que impacten a su propia comunidad. En México existen aproximadamente 2.3 millones de personas sordas, consideradas un grupo no alcanzado. Andrea sirve de tiempo completo en Ensenada, Baja California, bajo la cobertura de la agencia misionera Pioneros México, trabajando para que la Palabra de Dios sea accesible a una comunidad históricamente olvidada, pero profundamente amada por Dios.
Jornada
El ministerio de Andrea incluye diversas áreas de servicio. Apoya estudios bíblicos con mujeres sordas de manera semanal, interpreta la alabanza a Lengua de Señas Mexicana y acompaña a personas sordas en trámites de gobierno, citas médicas y procesos de búsqueda de empleo. Además, imparte clases de regularización a niños HOPS (hijos oyentes de padres sordos) y trabaja en equipo con otros cinco misioneros para organizar eventos comunitarios mensuales, un campamento anual completamente en Lengua de Señas y eventos médicos con un enfoque evangelístico. Todo este trabajo se desarrolla con el propósito de compartir el evangelio y fortalecer relaciones significativas dentro de la comunidad sorda.
Andrea nació y creció en Los Cabos, Baja California Sur. Recibió a Jesús como su Señor y Salvador a los once años y, a los diecisiete, se trasladó a Ensenada para estudiar en el Instituto Bíblico Agua Viva. Durante su formación, Dios despertó en ella una sensibilidad especial hacia las personas con discapacidad, particularmente después de un viaje misionero a Vizcaíno, donde tuvo su primer encuentro con una niña sorda. Se graduó del Instituto Bíblico en 2020 y regresó a su ciudad natal, donde sirvió en los ministerios infantil y juvenil de su iglesia local.
En 2021 inició formalmente su proceso misionero, participando en entrenamientos y en noviembre de 2024 salió al campo para servir de tiempo completo entre la comunidad sorda en Ensenada. Actualmente, Andrea también cursa una licenciatura en Psicología, con el deseo de contar con más herramientas para servir integralmente a las personas a las que Dios le ha llamado a amar y discipular.
